Siguiendo con el trabajo atrasado, el día 22 en
Turroneros Crew desde Sevilla y Mondragón. Los susodichos estuvieron distribuyendo el último número del
Smart & Violent, anunciado en este weblog, muy recomendable, y del que proximamente habrá reseña, que tres artículos en un día ya son suficientes, ¿no?
Bueno, el concierto empezó tarde, como es norma de la casa en G'77. Mejor, así dio tiempo de echar unas cerves en el Passau, y charlar un ratillo con la turronería, que hacía tiempo que no se les veía. Una
Special roja en la entrada del garito indicaba que andaba por allí alguno de los
connoisseurs madrileños de la música jamaicana. Bien, buena señal.
Ya dentro, un ambiente buenísimo, pese a que me temía avalancha de strinjers , kalimotxeros, perroflautasa y pogueros de diversas cataduras. Bien, bien, bien.
La cosa empezó a ritmo de rocksteady, muy bailongo, y que sonaba a jamaicano que te morías. Si la idea era sonar
early, para mi gusto lo consiguieron. El cantante le ponía una voz negra buena-buena, sí señor. Los temas no los conocía, pero me gustaron bastante.
Los bises fueron cambiando el ritmo, y cayó algún ska, que tampoco estuvo nada mal, aunque es un ritmo que no deja mucho margen a la voz, ya se sabe, aunque con las dos horas que estuvieron sobre el escenario había tiempo para todo: instrumentales y cantadas. Muy buenos.
Nota: Tres cuartos de lo mismo que con los imposibles, fue hace dos semanas, y tanta conga afecta a la memoria.