De la serie Asturies ye Yeyé: II parte
A las 22:00 del jueves, con puntualidad inglesa, en una Plaza Mayor de Gijón pletórica de asistencia, entre scooters aparcadas y sidrerias, comenzó el concierto que encabezaba el cartel del
Euroyeyé 2005.
La gente estaba ansiosa de empezar la conga, y la posibilidad de adquirir sidra y cerveza en los locales aledaños, hizo muy lllevadero todo aquello. Las pantallas gigantes que flanqueaban el escenario también fueron muy de agradecer, dada la dificultad de conseguir una vista aceptable entre la gente.
Aunque no sea un grupo especialmente de mi devoción, los
Yardbirds se portaron. Durante nada menos que hora y media fueron tocando temas de sobra conocidos por la concurrencia, que se notaba ansiosa de oir la actuación. No en vano, muchos de los presentes acababan de llegar, y las ganas de fiesta se podían oler. (¿O eso que olía era la sidra que estaba por el suelo de todo Gijón? Bueno, es igual).
La verdad, es que me sonaron muy guitarreros, llegando incluso en algunos temas los punteos a parecer puto heavy. Puf. El rollo psicodélico igual se les fue de las manos también en algún momento.
Claro, que se ponen a tocar el
For Your Love y se les perdona estas idas de olla. Además, están mayores, y ya se sabe...
De todas maneras, cuando se tiran por el R&B, se olvidan estas tontunas. Solo hay que dejarse llevar por la armónica, y disfrutar, que tampoco hace falta ponerse talibán. Y además, todos los días no se ve a los
Yardbirds, ¿no? Una buena manera de de desagarrotarse del viajecito en scooter