El jueves de la semana pasada tuvo lugar un particular evento,
Funxplosion met (
sic)
The Sweet Vandals, ahí es nada. El lugar de la cita, el
Lolita Lounge & Bar, un sitio que se prestaba sin duda para la actuación. Nada más entrar quedé sorprendido por una decoración conseguidísima, que convertía el lugar en un entorno ideal para las evoluciones del señor Carlo Coupé. Asistencia escasa y pija, pero, ¿quién se fija en esos detalles pudiendo disfrutar de la música?
Me perdí una buena parte de la actuación, pero asistí por lo menos una hora. Teniendo en cuenta que llegué una hora tarde, podeis calcular. Técnicamente muy logrado, con un teclado que inundaba los sentidos, y que te transportaba a épocas de cócteles y despreocupación. Los temas mucho más contundentes y con los instrumentos más marcados que en las grabaciones de estudio, perdían en cierta manera un poco de su ligereza junto con la difusidad, pero sin llegar a echar a perder las canciones. Ya se sabe, cosas del directo.
Repasó temas surtidos de sus trabajos, y al final subió una negra a cantar, con una voz llena de soul, y que a mí, me hizo levantarme de mi asiento para ver de que garganta salía esa melodía. Sin lugar a dudas, un marco ideal para estrenar un traje, ponerse un
foulard y hablar de frivolidades con una copa de Martini en la mano. Yo repito en cuanto tenga ocasión.