"I want you all the skinheads, to get up of your feet, put you braces together and your boots on your feet and give some that old moonstomping"
Voy a tomar prestada una frase, con el permiso de
Chass, que resume lo que se vivió anoche:
"Hoy están todos, parece que han pasado lista". Desde Granada, Mondragón o Barcelona acudió gente a la actuación. La gente estaba inquieta, pues habían estado esperando este día desde que adquirieron sus entradas. El local,
Gruta '77, rebosando de skinheads luciendo sus mejores galas. Botas y zapatos relucientes, skinheads girls minifalderas y un ambiente inmejorable.
Salieron los
aggronauts y empezaron a caldear el ambiente con unos temas con un agradable regusto funky, así que cuando salió Roy Ellis se encontró al público preparado para darlo todo. El artista, por su parte, no decepcionó. Cantó todos los viejos temas que han hecho bailar a varias generaciones, y que con el tiempo, como el buen vino, no han hecho sino seguir mejorando.
¿Cómo no bailar con
Banana o el
cover de
Nancy Sinatra These boots are mede for stomping? Con
skinhead girl, hizo subir a tres chicas del público a bailar en el escenario, (una de ellas una vieja conocida de este
blog :p ).
Pese al dibujo
aggro del cartel, sorprendentemente aquello no se llenó de anarco-"punks" (así, entre comillas), ni de "skinheads" chandaleros, (entre comillas también), lo que fue de agradecer, pues pudimos bailar todo el concierto sin los molestos pogos de los pies negros y kalimotxeros que suelen ir a reventar estos conciertos al grito de "eh tío, respeta".
El tema estrella se hizo esperar, pero al final cayó para regocijo de todos los que allí se habían congregado, y le dieron al viejo Roy ese
moonstomping sin que lo tuviera que pedir dos veces. En uno de los bises, el
moonstomp se tornó en guiños a los Pioneers Y Max Romeo, lo que fue muy celebrado.
Después, una sesión de
Big Boss dj's que fue un repaso descarado a los clásicos de la música jamaicana, una agradable sorpresa, pues contábamos con que la fiesta se acabara con la actuación. Un poco de baile, y un poco de hacer ekl cafre, y cuando nos quisimos dar cuenta, ya estaban dando las luces.
Sin duda un concierto de los que se recuerdan, (sobre todo porque yo era de los que iban razonablemente serenos).