Con ésta ya paso de fotos, que no me ha salido ninguna y no fui con amiguetes que me sacaran las castañas del fuego. Así que a partir de hoy, el que quiera ver fotos, que se compre un libro de Robert Cappa.
Bueno, al turrón. El asunto fue en el Juglar, estupéndisimo, porque está al lado de casita. Lástima que gracias al Faraón de los Madriles haya que dar más vueltas que una peonza con tanta obra estúpida.
Aquello a primera vista parecía un concierto para sus colegas, de hecho estoy convencido de que había más gente de Barcelona que de Madrid. La verdad es que desentonaba un poquillo con la tónica general. Mucho alternativuki y algunos poperillos de pro, y yo allí como un pincel con la corbata, (roja a juego con los calcetines, para más señas).
El grupo salió vestido de pintores, con monos blancos, aunque cada cual por su lado. Ricky Gil, principal motivo de mi asistencia, por lo menos llevaba la raya de los pantalones en su sitio. Ya es algo.
El sonido bastante rockero, pero llegó un momento que me olvidé de las evoluciones del ex-Brighton '64 y me quedé con el bajista. Una línea acojonante. A ratos suave, a ratos metálica y agresiva, y arreglando de mil maneras. Por no mencionar los momentos contrabajo, eléctrico, que ojito cuidado. Ha merecido la pena solo por ver a este tipo metiéndole cibela al bajo. Ni
Mediterraneo ni ostias,
Beautiful Señoritas.
Las canciones alternando el inglés y el castellano, bastante resultonas, y entre tema y tema, intercalando coñitas, que la mitad solo hacían gracia al bus de barceloneses que se trajeron, y para el que parecía que estaban tocando.
Aparte, parecía que tuvieran prisa por terminar y largarse. Un bis sin siquiera pasarse por el camerino, y sanseacabó. Me quedé con ganas de más, porque sonaban bien, sobre todo ese jodido bajista, que incluso se atrevió con el
London Calling con contrabajo.
De todas maneras es comprensible. Si te tienes que traer el público de Barna porque la gente del Foro está boba y pasa de estas cosas, normal que despacharan a toda prisa.
¡Ah! Y el local bueno, bueno, bueno. No había estado nunca dentro, pero me ha convencido. Sobre todo las perchas para colgar la parka y el casco. Ahora, que si entran veinte personas más puede ser insoportable.
Y para acabar, ya que me echan en cara lo mal que escribo, solo decir que miren a que hora está escrito ésto, y si alguien puede mejorarlo según llega a casa todo mazado, es que es el puto amo. Joder, si en realidad todas estas chorradas son para evitarme ver Teletecho, o para matar el tiempo en el curro.