Me he levantado con la cabez hecha un cromo, y me he dicho, ¡qué coño!, voy a empezar un blog, y ya que yo ando hecho un
ecce homo, voy a hacerle la puñeta en la medida de lo posible al resto de la humanidad, saturando un poquito más la Internet de contenidos totalmente prescindibles, redundantes y sin el menor atisbo de calidad.
Hala, ahí está esa declaración de intenciones. El que avisa no es traidor.